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Nace
Federico Chueca en la histórica y castiza torre
de los Lujanes, en la Plaza de la Villa de Madrid, el
5 de Mayo de 1846.

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Destacó pronto en el
Conservatorio madrileño por sus dotes
pianísticas, fundó una orquestina estudiantil
y mostró en todo gran interés por la música, a la que acabó dedicando
su vida como compositor.
Para ello tuvo que ganarse la existencia
como pianista de café y no pudo nunca perfeccionar suficientemente sus
conocimientos de composición, que suplía con su inclinación a lo
melódico y su clara inspiración.
Atraído
por el mundo de la zarzuela dedicó al género
chico sus principales obras, del cual fue uno de
los mayores exponentes. En su primer intento
trabajó conjuntamente con Barbieri, estrenando ¡Hoy,
sale hoy!. Poco después en 1880, con La canción de Lola alcanzó
su primer éxito personal. Había colaborado en
esta obra con Joaquín Valverde, y a partir de
entonces formaron un tándem que actuó casi
siempre unido. Así estrenaron juntos algunas de
las partituras más célebres del género chico:
La
Gran Vía (1886),
El
año pasado por agua
(1889), y Agua,
azucarillos y aguardiente (1897); sin Valverde firmó Chueca
entre otros tres éxitos
perennes, El chaleco blanco (1890),
La alegría de la huerta
(1900) y El
bateo (1901).
Se
criticó siempre a Chueca la falta de una
adecuada formación musical pero, en
compensación, se ha reconocido que en su música
palpita lo castizo y un sentido de la melodía
que justifican su extraordinaria
popularidad aún hoy en día.
Muere
Chueca en su ciudad natal, Madrid, el 20 de Junio
de 1908. |