La asociación de López Silva y
Fernández Shaw, en el libreto, con Ruperto Chapí
en la partitura, fue perfecta y produjo
uno de los mas grandes aciertos del género chico.
En este punto de la obra, las mujeres y novias,
valiéndose de un chiquillo, citan a sus hombres por la
noche en casa de Mari Pepa. Todos ellos acuden con la
esperanza de llegar a una relación más estrecha. Mari Pepa rechaza al primer galanteador, que llega
a la vez que las mujeres encienden las luces. Al
iluminarse el patio, todo el vecindario se asoma y los
galanteadores quedan en evidencia. Se estrenó el día 25 de Noviembre de 1897 en el teatro Apolo de Madrid. |