Taberna
La Bola.- Calle de La Bola, 5
Para disfrutar de nuestro plato
más típico, el cocido, sin duda hay que darse un paseo por la
taberna La Bola.
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Taberna
Casa Alberto.- Calle Huertas, 18Los fogones de Casa Alberto llevan elaborando los guisos caseros más tradicionales desde hace 177 años. Inaugurado en 1827, su especialidad, el rabo de toro estofado está considerado como uno de los mejores de todo Madrid. Según cuentan en sus orígenes, los madrileños acudían a Casa Alberto a tomar un chato de vino, junto a un huevo duro y un trozo de bacalao. En la actualidad, los clientes pueden degustar platos típicos como callos a la madrileña y bacalao, champiñón, albóndigas, boquerones en vinagre, croquetas de jamón o chuletón de buey servido en plato caliente, acompañadas de un buen vino de la casa procedente de La Rioja. Todo elaborado en el momento y con productos naturales, lo que imprime al guiso el carácter casero que tanto gusta a sus clientes. Ganaderos, como Victorino Martín, toreros y críticos taurinos se dejan caer de vez en cuando por este restaurante. Para recordar que Miguel de Cervantes vivió y escribió en el edificio donde hoy se sitúa Casa Alberto, la segunda planta de esta taberna mantiene todos los recuerdos y objetos que el ilustre escritor dejó. |
Taberna
de Antonio Sanchez.-
Calle del Mesón de Paredes, 13 Fundada en 1830 por el matador de toros Antonio Sánchez, que le dio su
nombre, este restaurante, con
una gran vocación taurina que aún conserva, es frecuentando
por toreros de hace unos años, como Curro
Vázquez o Rafael de Paula. Organiza la llamada
tertulia del Rato una vez al mes, a la que
invita a toreros, críticos o poetas que recitan
versos bajo la mirada de cabezas de toro.
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Restaurante
Casa Labra.-
Calle de Tetuán, 12. |
Casa
Antonio.- Calle Latoneros, 10
Conservaba
el aspecto de las antiguas tabernas madrileñas, con un pequeño
saloncito con mesas de madera y unos banquitos donde descansar para
tomar unas deliciosas tapas acompañadas de una caña, tirada como
mandan los cánones, o el vino del día.
Guardaba la estética propia de las tabernas de finales del siglo XIX, al tener aún su fachada pintada de rojo y conservar los
cristales grabados al ácido. Esta costumbre se pierde a principios
del siglo XX al imponerse en Madrid una moda procedente de
Andalucía, que consistía en decorar las tabernas con azulejos tanto
en el exterior como en el interior.
Esta casa de tapeo y comidas, se encontraba en un lugar privilegiado de Madrid, en pleno centro, muy cerca de la Plaza Mayor, hipocentro de las tabernas y restaurantes más típicos de esta ciudad. Hoy en día "Casa Antonio", se ha convertido en una pastelería-licorería, llamada "El Almendro", bellamente decorada con azulejos. |
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Taberna
La Fortuna.-
Plaza de los Mostenses, 3
Nos encontramos ante una taberna con más de 100 años de tradición culinaria, en la que se sirven exquisiteces como el cocido madrileño en puchero de barro, callos a la madrileña, bacalao a la vizcaína, arroces, carnes rojas... acompañado todo ello de vinos de Rioja, Ribera del Duero... o cerveza y vermú de grifo. |
Taberna
Casa Paco.-
Plaza de Puerta Cerrada, 11 De finales del siglo XIX es
también Casa Paco una
taberna famosa por tener como especialidad las carnes rojas
al horno con platos calientes, callos a la madrileña,
pisto manchego, sopa de ajo, solomillo o carne de buey, cocido y
postres caseros. |
Taberna
San Isidro.-
Calle Toledo, 24 Se trata de un establecimiento con sabor típico madrileño, situado en un lugar privilegiado de Madrid, en pleno centro, muy cerca de la Plaza Mayor, decorado con cerámica de Talavera contemporánea, representando al Santo Labrador. Aquí podemos degustar todos los miércoles, su famoso "cocido madrileño", y durante el resto de la semana el "rabo de toro" y el "cordero asado". |
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Desde que en 1917 Ciriaco Muñoz
diera su nombre a la antigua botillería Casa Valiña, desde donde
el anarquista Matero Morral lanzó la bomba contra los reyes
Alfonso XIII y Victoria Eugenia en 1906, y la convirtiera
en taberna-restaurante, Casa Ciriaco
no ha dejado de acumular una merecida fama. Esta castiza taberna, hace honor a su renombre por la calidad de sus guisos y la exquisitez de sus vinos. Sobre sus paredes, recuerdos taurinos, cuadros, carteles y fotografías recuerdan a sus clientes más famosos como Ortega y Gasset, Caro Baroja, Ignacio Zuloaga, Gregorio Marañón, Julio Camba e incluso Alfonso XIII, quien acudía a tomar el famoso vino de pellejo. Su especialidades son la pepitoria de gallina, la tortilla de escabeche, las alubias de La Granja con codornices, las perdices estofadas, el cochinillo asado y la ternera a la riojana. Destacan también sus bodegas, con una colección de vinos que datan de 1917. |
La Chata.- Cava Baja, 24. La Cava Baja no tiene desperdicio. Es una de las calles de Madrid con más tradición en lo que a tapeo se refiere. La Chata es uno de los lugares donde reponer el cuerpo con buenas viandas y algún que otro caldo, todo ello en un ambiente muy taurino. Este local debe su nombre al apodo que recibía una condesa que visitaba el local con asiduidad. Ubicado en uno de los barrios más castizos de la capital, está decorado con fotos de matadores de los años treinta. Es punto de reunión de aficionados taurinos a la hora de la cena, en la que se sirve cochinillo al horno, callos madrileños, ciervo, rabo de toro y bacalao a la Chata, hecho con salsa de tomate y un toque secreto. |
Los
Timbales.- Calle de Alcalá, 227
Debe su nombre a los timbales que cuelgan de las
paredes, ya que son los custodios
de los timbales de la plaza desde que se inauguró. Las paredes están
recubiertas de azulejos pintados con escenas taurinas.
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Taberna
Matritum.- Cava Alta, 17. Taberna con fachada en el sentido clásico pero con un ligero apunte moderno en la iluminación y una excelente relación calidad-precio en su carta. Se convierte en "Paraíso" para el que busca curiosidades entre sus vinos y encuentra más de 200 referencias de todas las partes del mundo renovadas mensualmente. Todo esto hace que para algunos, este local sea una de las mejores tabernas de Madrid. El restaurante recomienda: patatas gratinadas a los cinco quesos, delicias de berenjena con tomates secos al sol y cebolla caramelizada, además de sus postres caseros. |