Iglesia de San Justo y Pastor.-
Plaza del Dos de Mayo,
11.
Se trata de la iglesia del antiguo Monasterio de San Antón, de religiosas
carmelitas recoletas, más conocido por el nombre de las Maravillas debido a una
imagen de la Virgen que se veneraba en su interior.
El origen de este convento se remonta a un recogimiento de doncellas fundado en
1612 por Juana de Barahona en la calle Hortaleza.
Desamortizado durante los años de la revolución de 1868, el convento fue
demolido y en su lugar se abrió la Plaza del Dos de Mayo. La Iglesia, que
permaneció abierta al culto, se convirtió en parroquia en 1891, año en que se
trasladó a este edificio la Parroquia de San Justo y Pastor, advocación que continuó llevando hasta 1969, año en que se convierte en
la parroquia de Nuestra Señora de las Maravillas y de los Santos Justo y Pastor.
En cuanto al edificio, fue proyectado por Alonso de Carbonell probablemente en
la década de 1620, y sabemos que entorno a 1631 dirigía las obras el arquitecto
Cristóbal de Aguilera. La planta es de cruz latina, espaciosa, con pilastras
dóricas en el cuerpo de la iglesia y con tres capillas a los lados. Se han
realizado varias reformas, la más importante en 1770 por el arquitecto Miguel
Fernández. De su interior destaca un magnífico retablo realizado por Pedro de la
Torre en una fecha posterior a 1624.
Iglesia de Nuestra sra. del Carmen.-
Calle del Carmen,
10.

Se trata de la iglesia del antiguo convento de San Dámaso, de religiosos
carmelitas, fundado el 17 de Enero de 1575 sobre una antigua mancebía de la
calle del Carmen. El convento, más conocido
por el nombre del Carmen Calzado, fue costeado, entre otros mecenas, por Felipe II, la princesa doña Juana de Austria, y la propia Villa, que ensanchó la calle
y mejoró el emplazamiento.
Exclaustrado y desamortizado en 1836, sólo siguió en funcionamiento la iglesia,
ocupada y sostenida por la congregación de fieles de Nuestra Señora del Carmen.
Esta iglesia, que provisionalmente albergó a la parroquia de Santa Cruz, alcanzó
parroquialidad propia en el arreglo de 1891. En 1910, se fusionó con la
parroquia de San Luis Obispo y quedó jurisdiccionalmente como anejo de ésta.
Durante la guerra civil la parroquia de San Luis fue totalmente destruida por lo
que la parroquialidad pasó definitivamente a Nuestra Señora del Carmen, título
que ostenta actualmente.
En cuanto al edificio, se trata de un bello templo levantado sobre una planta de
cruz latina de una sola nave y capillas a los lados. Fue construido entre 1611 y
1640 por el arquitecto Miguel de Soria, colaborando con él desde 1631 el
entallador Mateo de Cortray, quien realizó las portadas laterales.
En 1950, con motivo de las obras de ensanche de la calle de la Salud, se recortó
la nave por sus pies y se tuvo que construir una nueva fachada en la que se
ubicaría la portada barroca de la antigua parroquia de San Luis Obispo,
realizada en 1714 por Francisco Ruiz.

Iglesia de San Martín.-
Calle del Desengaño, 26.
Situada en la calle del Desengaño, continúa la tradición de la antigua parroquia
de San Martín, que estuvo situada en la plaza de su nombre, frente a las
Descalzas Reales. Los orígenes de San Martín se remontan al año 1126, cuando es
fundado como un convento benedictino al que se le concedió carta puebla para
poblar sus inmediaciones. En el siglo XIV, el convento se transformó también en
parroquia y llegó a convertirse en la más importante de Madrid durante el
Antiguo Régimen, tanto en recursos como en población y extensión.
En 1809, José Bonaparte derribó la iglesia del convento y la parroquia estuvo
deambulando por diversas iglesias de la ciudad hasta que en 1816, los frailes
regresaron a su antiguo edificio, donde habilitaron una pequeña capilla para los
oficios y el culto. En 1821, durante el trienio liberal, la parroquia fue
trasladada a la iglesia del convento de San Basilio y en 1823, con la vuelta del
absolutismo, la parroquia regresaba a la plaza de San Martín. Los decretos
desamortizadores de 1836, obligaron su traslado definitivo a su emplazamiento
actual de la calle desengaño, ocupando el antiguo convento de Portacoeli que
había sido fundado en 1644, y que se encontraba vacío tras la exclaustración de
los frailes.
En cuanto al edificio, se puede considerar como un magnífico ejemplo de barroco
madrileño de la segunda mitad del siglo XVII. Se cree que fue construido por el
Padre José de Valdemoro entorno a 1648. Levantado sobre una planta de cruz
latina, destaca la portada, atribuida a los Churriguera, aunque no hay ningún
dato que lo pruebe.
Iglesia de las Calatravas.- Dirección: Calle de Alcalá,
25.
Se trata de la iglesia del antiguo Monasterio Real de la Concepción, más
conocido por el de las Comendadoras de Calatrava. Los orígenes de este convento
se remontan a 1623, cuando las religiosas de la Orden Militar de Calatrava se
trasladaron a Madrid procedentes del Almonazid de Zorita (Guadalajara),
estableciéndose en un principio en el convento de Santa Isabel, y más tarde en
unas casas al final de la calle Atocha. A finales del siglo XVII se trasladaron
a este edificio de la calle Alcalá.
El convento fue derribado durante los años de la Revolución de 1868, quedando en
pie únicamente su iglesia.
En cuanto al edificio, fue realizado entre 1670 y 1678 según las trazas de Fray
Lorenzo de San Nicolás, aunque fue terminado por Isidro Martínez y Gregorio
Garrote. Se trata de una iglesia de planta de cruz latina con crucero y una
cúpula monumental constituida por un tambor de ocho ventanas, cuatro abiertas y
cuatro cegadas. En el interior, destaca el soberbio retablo de la capilla mayor
realizado por José Benito de Churriguera entre 1720 y 1724, con esculturas de
Pablo González Velázquez.
La fachada, actualmente se encuentra muy modificada respecto a la
original, ya que durante el reinado de Isabel II, el arquitecto Juan de Madrazo
y Kuntz realizó una completa remodelación a instancias del rey consorte
Francisco de Asís. Esta reforma consistió en aplicar un color rojizo de
terracota a toda la fachada, además de introducir motivos decorativos neo
renacentistas, muy inspirados en la arquitectura milanesa, como el rosetón del
cuerpo central que reproduce la Cruz de Calatrava.
Iglesia de Santiago y San Juan.- Plaza de Santiago,
s/n.
Esta iglesia reúne a dos de las parroquias más antiguas que hubo en Madrid.
Mencionada ya en el Fuero de 1202, Santiago Apóstol fue una de las parroquias
más antiguas de la ciudad. Situada en la plaza de Santiago, sobre el solar de la
actual, se trataba de un edificio pequeño y poco capaz, teniendo por más
destacado una pequeña portada adornada con dos columnas dóricas, y rematada por
una escultura del santo a caballo y en actitud de guerrear.
De similar antigüedad debió ser la de San Juan Bautista, también mencionada en
el Fuero, y situada entorno a la actual plaza de Ramales. Según Antonio Ponz, su
tamaño y su fábrica eran igualmente pobres, sin nada interesante que destacar.
Fue parroquia de Palacio hasta 1639 y en su interior fue enterrado el insigne
pintor Diego Velázquez.
Entorno a 1809, durante el reinado de José Bonaparte, tanto la parroquia de
Santiago como la de San Juan fueron derribadas para ampliar el entorno del
Palacio Real. No obstante, pocos años después se decidió reedificar de nueva
planta la parroquia de Santiago, encargándose del proyecto el arquitecto Juan
Antonio Cuervo.
El templo actual, que reúne a las dos parroquialidades, fue construido entre
1811 y 1814 sobre unas trazas que nada tienen que ver con las de la antigua
parroquia. El nuevo edificio, de trazas neoclásicas, se levanta sobre una planta
de cruz griega con cúpula en el crucero y pilastras en los pilares. En el
interior es llamativa la planta semicircular de la capilla mayor, en la que, por
otra parte, se conserva un magnífico cuadro de Santiago “matamoros”, obra
maestra del pintor Francisco Ricci.

Iglesia de San Lorenzo.-
Calle del Doctor Piga, 2.
En 1541 se dividió la parroquia de Santa Cruz, creándose la parroquia de San
Sebastián sobre una antigua ermita que dedicada a aquel santo estaba situada en
la calle Atocha.
Pronto esta parroquia se convirtió en una de las más extensas y populosas de la
ciudad, con lo que el 21 de Noviembre de 1662, y con la finalidad de acercar los
servicios parroquiales a los populosos barrios de la zona de Lavapiés, se creó
un anexo bajo la advocación de San Lorenzo Mártir.
Situada en un tramo de la calle de la Fe, hoy calle Doctor Piga, se trataba de
un edificio pequeño y poco capaz formado por una sola nave, y de fachada muy
sencilla, en donde lo único destacable era una estatua de San Lorenzo situada en
una hornacina sobre la portada. Se construyó en poco tiempo, puesto que las
obras se acabaron en 1670, siendo consagrada el 8 de Septiembre de ese mismo
año.
Parroquia independiente a partir de 1805, poco o nada queda ya del primitivo
edificio. El 16 de Junio de 1851 sufrió un incendio que afectó a buena parte de
su fábrica, siendo restaurada posteriormente. De igual modo, el edificio fue
saqueado y totalmente destruido el 20 de Julio de 1936, al poco de empezar la
Guerra Civil.
En 1942 se empezaron las obras de reconstrucción del templo, que sin respetar
para nada las trazas del edificio original, fue vuelto a inaugurar el 9 de
Agosto de 1950.
 Iglesia de San Sebastián.-
Calle de Atocha, 39.
Fue fundada en 1541 sobre una antigua ermita que con la advocación de San
Sebastián estaba situada en el camino de Atocha.
Entorno a 1550, el edificio primitivo fue demolido por ruinoso, y en 1553 se
compró un solar en la calle Atocha donde se edificaría el templo actual. Las
obras comenzaron en 1554 bajo la dirección de Antonio Sillero, acabándose en
1575.
No obstante, no es hasta el siglo XVII cuando se puede dar por acabado el
templo, ya que paulatinamente se fue ampliando con la adquisición de solares
anejos en donde se construyeron la torre de la iglesia, construida a partir de
1612 por Lucas Hernández, y sobre todo, una serie de capillas anejas que pronto
alcanzaron gran relevancia en la Corte, destacando la capilla de Nuestra Señora
de Belén, adoptada por los arquitectos madrileños para su devoción y sepultura,
y la capilla de Nuestra Señora de la Novena, patrona de los cómicos.
Saqueada durante los primeros días de la Guerra Civil, el templo fue totalmente
destruido por una bomba lanzada desde un avión del ejército nacional en la noche
del 19 al 20 de Noviembre de 1936, siendo reconstruida entre 1943 y 1959 por el
arquitecto Francisco Iñiguez Almech, quien cambió la orientación del edificio.
Es Monumento Nacional desde el 10 de octubre de 1969. |