Esta plaza es uno de los rincones mas bellos y mejor
conservados de Madrid, desde ella se ha gobernado la Villa desde tiempo inmemorial.
La última reforma de la Plaza de la Villa,
antigua plaza del Salvador, fue realizada en 1980, destacando en el centro la
estatua de Don Álvaro de
Bazán, obra realizada por Mariano Benlliure.
En su contorno se encuentran La Casa de la Villa,
la Casa de Cisneros, y la Torre de los Lujanes, tres edificios que compiten en
belleza e interés, haciendo de la plaza, como se ha dicho antes, uno de los
rincones mas bellos de Madrid. La Casa de la villa (actual Ayuntamiento), fue
iniciada por Juan Gómez de Mora en
1644, continuada
por José Villareal en 1648 y posteriormente por Teodoro Ardemans que la
termina en 1696. En 1789 Juan de Villanueva concluye la fachada a la
calle Mayor edificando una columnata dórica.

El edificio es restaurado en 1966,
sustituyendo la cubierta de teja plana por una de pizarra, quitándose los
revocos y devolviendo a los paramentos su aspecto anterior de ladrillo visto. En
la fachada que da a la plaza de la Villa, por donde tiene acceso el edificio,
hay dos puertas gemelas (la más cercana a la C/ Mayor es la que correspondía a
la Casa del Ayuntamiento y la segunda a la Cárcel de la Villa).
En el interior
se encuentran la Escalera de Honor, con la misma decoración de 1896, aunque
restaurada, la Galería y Despacho de Secretaría, la Saleta de Retratos, el
Salón de Goya (también llamado Salón de Recepciones), la Capilla, la Sala de la
Custodia, el Vestíbulo del Salón de Sesiones, el Salón de Sesiones, el Patio de
Cristales, la Saleta de la Paloma, el Vestíbulo de la Tribuna Pública y la Sala
de la Carreta. Los últimos cambios y restauraciones interiores fueron efectuados por el
Arquitecto Municipal Joaquín Roldán
Pascual en 1986.
A través
de un
arco que cruza sobre la calle de Madrid, se pasa
a la Casa de Cisneros. Este
edificio se levantó en 1537 por Benito Jiménez de
Cisneros, hijo de Juan, que a su vez, era
hermano del Cardenal.
Su fachada
principal da a la calle del Sacramento y luce
ornatos platerescos. La parte posterior es la que da a
la plaza de la Villa.
De aspecto moderno, se levanta sobre lo
que, en tiempos, fueron corrales, cochera, cuadras y
dependencias de la servidumbre. Es de los pocos ejemplos
de estilo plateresco que posee Madrid, aunque
tiene detalles renacentistas en la puerta y las ventanas
que se abren en la fachada principal.
En 1915, fue objeto de una intensa obra de reforma y ampliación
diseñada por el arquitecto Luis Bellido.
La
Torre de los Lújanes es la construcción más antigua de la Plaza de la
Villa, no se sabe el nombre de su arquitecto, pero si que fue construida
en el siglo XV, es una de las escasas y más antigua obra civil de
esa época que aún se conserva en Madrid.
Cuenta con una torre de estilo
mudéjar. Pertenecía esta edificación a una de las nobles familias
madrileñas, la de los Lujanes, como puede verse en los escudos de la
portada gótica de la Casa. Su interior sirvió de prisión a Francisco I
de Francia tras su captura en la batalla de Pavía (Italia), en el año 1525
por el Emperador Carlos I.
En la actualidad es sede de la Real Academia
de Ciencias Políticas y Morales. |
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