|
Natural de O Porriño,
Pontevedra, se trasladó a Madrid para estudiar en la Escuela de
Arquitectura y se licenció en 1900.
Poco tiempo después comenzó a trabajar con el también joven arquitecto
Joaquín Otamendi, y en uno de sus primeros trabajos obtuvieron la
Medalla de Segunda Clase de la Exposición Nacional de Bellas Artes de
1904, además de ser designados para la construcción del Palacio de
Comunicaciones de Madrid.
Considerado como uno de los
arquitectos más importantes de las primeras décadas del siglo XX,
ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1926.
Ademas del proyecto y construcción del Palacio de Comunicaciones, junto
a Julián Otamendi y el ingeniero Ángel Chueca Sainz (1904-1918), entre sus obras podemos destacar:
Hospital de Jornaleros.-
Situado entre las calles Raimundo Fernández Villaverde y Maudes, fue
construido entre 1908 y 1916 por el arquitecto
Antonio Palacios.
Promovido por doña Dolores Romero, y puesto bajo la advocación de
San Francisco de Paula, se trataba de un hospital benéfico con una
capacidad de 150 plazas destinadas a atender a todo tipo de obreros
enfermos.
En cuanto al edificio se trata -junto con el Palacio de Comunicaciones- de
una de las obras más emblemáticas realizada por Antonio Palacios.
Conjuga
perfectamente la funcionalidad, con la monumentalidad, plasticidad y
belleza. La planta se asienta sobre una planta en forma de estrella de
ocho puntas, estructurada en torno a un patio central octogonal.
Tras haber sido Hospital Militar, en la actualidad alberga dependencias
administrativas de la Comunidad Autónoma de Madrid.
Banco del Río de la Plata, Banco Central,
en la calle de Alcalá, 49.
El Banco del Río de la Plata para el establecimiento de su nueva sede
adquirió los terrenos donde estuvo ubicado el Palacio del Marqués de
Casa Irujo, en la calle de Alcalá esquina a la del Barquillo.
El edificio fue proyectado en 1910 por los arquitectos Antonio
Palacios Ramilo y Joaquín Otamendi Machimbarrena con una altura de 25
metros, lo que suponía superar en 7 metros la altura permitida por las
normativas municipales. La «sensibilización» de las autoridades
municipales con el que estaba llamado a ser un «edificio de carácter
monumental y de ornamento público» evitó que se modificara el proyecto
original y concedió la licencia de obras para su construcción, que se
prolongarían hasta 1918. Compuesto verticalmente por columnas gigantes
de orden corintio que se anteponen a un gran paño acristalado. A su vez,
el chaflán presenta una puerta de acceso arquitrabada que esta
flanqueada y sustentada por dos originales cariatides que resaltan esta
simbiosis de monumentalidad y clasicismo de una de las obras más
importantes de Palacios y Otamendi.
Marquesinas de la Puerta del Sol y de la
Red de San Luis -. También debemos a Antonio Palacios,
el proyecto y construcción de las marquesinas de acceso para la primera línea del
ferrocarril metropolitano de Madrid, situadas en
la Puerta del Sol y la Red de San Luis en el año 1919, tristemente
desaparecidas.
La marquesina de la Red de San Luis se conserva en la actualidad en su
localidad natal de O Porriño.
Circulo Bellas Artes.-
El Circulo de Bellas artes convocó en 1919 un concurso
para la construcción
de su nueva sede social, en el solar quehabía
estado ocupado por los jardines del palacio del Marqués de Casa Riera,
en la calle de Alcalá, 42. Sin embargo, ninguno de los proyectos
presentados convenció al jurado, por lo que fue declarado desierto. No
obstante, esta decisión no impidió que se encomendará a uno de sus
finalistas, el arquitecto Antonio Palacios Ramilo, la realización de las
obras siguiendo el proyecto que había diseñado, pues aunque no se
ajustaba demasiado a algunas de sus condiciones era, sin duda, el que
mejor se adaptaba a las necesidades que requería la institución.
La construcción del edificio se realizó entre 1921 y 1926 sobre una
planta rectangular sobre la que se levantan distintos volúmenes
superpuestos con trazas clasicistas. Del interior destaca la escalera
barroca de doble tiro que va uniendo las distintas plantas del edificio,
que, a su vez, se estructuran en tres partes diferentes en atención a
los usos que se les quiere dar. En cuanto a su decoración, menos
ambiciosa de lo que deseaba Palacios, destacan las esculturas de Juan
Cristóbal y los frescos de Zaragoza en la planta principal, las
esculturas de Capuz y Adsuara en la fachada y una escultura de Palas
Atenea que realizó Vassallo corona una de las cubiertas del edificio. |