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Palacio de los Consejos - Capitanía General.- Calle Mayor,
79.
El arquitecto Juan Gómez de Mora, participó en su construcción
desde el inicio de sus obras en 1611. El palacio se realizó para
residencia de los Duques de Uceda. Sin embargo, los duques de Uceda no lo
vieron concluido, ya que al poco tiempo de morir Felipe III (1621)
se embargaron parte de sus bienes y fueron desterrados de la corte.
A partir de este momento se empleó como residencia de personas reales, de
cortesanos y de nobles principales vinculados al servicio del rey. El 30
de Noviembre de 1654 se produjo un incendio que ocasionó grandes
destrozos en el palacio. En 1679 se encarga su restauración y
terminación al arquitecto Felipe Sánchez, en cuyas obras también
trabajan Bartolomé Hurtado García y Francisco Herrera el Mozo. La
falta de espacio en el viejo Alcázar hizo que en 1717 Felipe V diera
la orden de trasladar a este palacio los consejos de Castilla,
Indias, Órdenes y Hacienda, con sus respectivos tribunales,
oficinas, contadurías y tesorerías. Desde este momento el edificio
fue conocido y denominado Palacio de los Consejos.
En 1901 se hubo de reformar y regularizar parte de la planta debido
a la nueva alineación que tomó la calle de Bailén para unirse con el
viaducto, y, de nuevo, en 1960 se realizó otra importante reforma en
el inmueble con objeto de recuperar su aspecto original,
devolviéndole la nitidez a los granitos en cornisas, impostas,
vanos, portadas, columnas, y a los ladrillos en los lienzos de la
fachada.
Durante gran parte del siglo XX el palacio siguió siendo la
sede del Consejo de Estado y con anterioridad a la Guerra Civil se
estableció el Gobierno Militar y la Capitanía General de Madrid,
institución militar que permanece en la actualidad.
Palacio del Duque de
Abrantes. Calle Mayor, 86.

Fue construido entre 1653 y 1655 por el arquitecto Juan Maza. El primitivo
edificio se trataba de un bello palacio flanqueado por dos torreones con chapitel que daban a la calle de la Almudena y a la del Factor,
respectivamente.
Posteriormente, el edificio fue cambiando sucesivamente de manos.
En 1842 los duques de Abrantes compraron y encargaron una profunda
remodelación del palacio al arquitecto Aníbal Álvarez Bouquel, con el
fin de acondicionarlo a los gustos aristocráticos de mediados del siglo
XIX. Tras esta reforma la fachada presentaba nuevas embocaduras en los
balcones y una nueva puerta principal.

En 1874, pasó a ser propiedad del senador progresista Manuel María de
Santa Ana, quien estableció en el palacio la sede del periódico "La
Correspondencia de España", función que desempeñó hasta que
en 1888 los propietarios del periódico vendieron el edificio al Gobierno
Italiano para establecer en él su embajada. Se procedió entonces a
realizar una nueva reforma bajo la dirección del arquitecto Luis Sanz,
en la que se derribaron los torreones, se abrió la fachada posterior y
se realizaron las pinturas de la planta superior de la fachada
principal. En suma, el palacio tomó su fisonomía actual.
En 1939, la embajada de Italia se
trasladó a la calle
Juan Bravo, quedando el Palacio de Abrantes desde entonces como sede del
Instituto Italiano de Cultura.
Edificio de la Compañía Colonial.-
Calle Mayor, 16 y 18.
Este edificio comercial, también conocido como Conrado Martín, S.A.,
se instaló en 1909 sobre un antiguo edificio de viviendas de la
calle Mayor, que previamente había sido reformado por los
arquitectos J. Pedro y Miguel Mathet. Esta reforma, de gustos
modernistas, tuvo tan buena acogida por la
crítica que llegó a solicitarse para sus artífices el premio del
Ayuntamiento de Madrid a la mejor fachada construida en la ciudad en
el año 1908.
Casi un siglo después el edificio conserva su aspecto original y
sigue acogiendo una ferviente actividad en sus tiendas y oficinas.
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