Felipe III
Situada en el centro de la plaza Mayor, esta estatua fue realizada en Florencia por los escultores Juan de Bolonia -vaciado en bronce- y Pedro Tacca –remate de la obra- sobre el año 1616.

Regalada al monarca español por el gran duque de Florencia, Cosme de Médicis, el monumento representa al rey Felipe III a caballo, habiendo tenido como modelo un retrato de Pantoja de la Cruz.

La estatua, con un peso superior a las cinco toneladas y media, fue traída desde Florencia a Madrid por Antonio Guidi, cuñado de Tacca, siendo situada en un primer momento en la Casa de Campo, justo delante del antiguo palacete.

En 1848, a propuesta de Ramón de Mesonero Romanos, que por aquel entonces era concejal de la villa, la reina Isabel II hizo trasladar la estatua a su emplazamiento actual y se colocó sobre un alto pedestal de piedra donde rezaba la siguiente inscripción: «La reina doña Isabel II, a solicitud del Ayuntamiento de Madrid, mandó colocar en este sitio la estatua del señor rey don Felipe III, hijo de esta villa, que restituyó a ella la corte en 1606, y en 1619 hizo construir esta Plaza Mayor. Año de 1848».

Felipe IV

Estando Felipe IV deseoso de tener una estatua ecuestre como la de su padre Felipe III, decidió escribir a la duquesa de Toscana, Cristina de Lorena, para que fuera el mismo escultor, Pedro Tacca, el encargado de realizarla. Felipe IV quiso que el caballo de su estatua marchara al galope, a diferencia de la de su padre que iba al paso. Como modelo, se enviaron a Florencia dos retratos del monarca pintados por Diego Velázquez  En un principio, Tacca no supo realizar el atrevido escorzo que quería el rey, hasta que, según dice la tradición, Galileo Galilei aconsejó que se hiciera en dos partes; la trasera maciza y la de delante hueca, consiguiendo de esta manera que el conjunto mantuviera el equilibrio.

La estatua fue concluida en 1640, y al año siguiente entraba en Madrid siendo colocada en uno de los patios del Palacio del Buen Retiro. No obstante, la estatua ha tenido varios emplazamientos; fue trasladada al frontispicio del antiguo Alcázar, en donde estuvo hasta que durante el gobierno de Don Juan José de Austria, hijo de Felipe IV, se volvió a situar en el Retiro.

Allí estuvo hasta que el 17 de Noviembre de 1843, Isabel II la mandó colocar en su emplazamiento actual, en el centro de la Plaza de Oriente. Se levantó sobre un alto pedestal decorado con dos bajorrelieves en los laterales, uno que representa a Felipe IV condecorando a Velázquez con la Cruz de Santiago, y otro que es una alegoría sobre la protección que el monarca dispensó a las artes y a las letras. En los frentes del monumento se situaron dos fuentes en forma de concha, sobre las que una alegoría de un río (representada por un anciano) vierte agua en una urna. Un león de bronce en cada una de las esquinas completan todo el conjunto que realizaron los escultores de cámara Francisco Elías y José Tomás.

  Carlos III

 

 

A finales del siglo XX, en el año 1994, se añadió al entorno de la Puerta del Sol, frente a la Casa de Correos, esta estatua ecuestre esculpida en bronce que representa al Rey Carlos III, obra de los escultores Eduardo Zancada y Miguel Ángel Rodríguez.

Su construcción y emplazamiento significa el homenaje del pueblo de Madrid al rey "alcalde" que modernizo la ciudad a finales del siglo XVIII.