Monasterio del corpus Christi "Las
Carboneras".- Plaza del Conde de Miranda,
3.

Situado en la plazuela del Conde de Miranda, se trata de un convento
de religiosas de la orden Jerónima, fundado el 28 de Septiembre de
1607 por Doña Beatriz Ramírez de Mendoza, condesa de Castellar,
sobre unas casas de la familia Ramírez, puesto que era
nieta de Beatriz Galindo. Popularmente este convento es conocido por
el nombre de las "Carboneras", debido a que en su interior se
veneraba una imagen de la Virgen de la Inmaculada que fue encontrada
en una carbonería y posteriormente comprada por un franciscano que
la donó al convento.
En cuanto al edificio, construido por el arquitecto Miguel de Soria
a principios del siglo XVII, ha llegado hasta nuestros días sin que
se hayan producido reformas de importancia. En el exterior, destaca
el bello relieve de su portada que representa a San Jerónimo y a
Santa Paula adorando la Eucaristía.
En el interior destaca la
iglesia, compuesta por una sola nave cubierta por una bóveda de
medio cañón con lunetos. En el altar mayor podemos observar el
magnífico retablo, el cual, contiene un lienzo de la Última Cena
realizado por Vicente Carducho.
Convento de las Comendadoras de Santiago.-
Plaza de las
Comendadoras s/n.
Situado en la plazuela a que da nombre, este monasterio de religiosas de la
Orden Militar de Santiago, fue fundado por Felipe IV en 1650.
El edificio, es obra de los arquitectos Manuel y José del Olmo,
quienes, a pesar de que las religiosas ya estaban en Madrid desde 1650
-provenientes del convento de Santa Cruz de Valladolid-, empezaron las obras en
1667, prolongándose durante treinta años.
Del monasterio, lo más destacable es sin ninguna duda la iglesia, constituida
por una planta de cruz griega, con las extremidades en semicírculo, y en el
centro, una hermosa cúpula sobre pechinas y pilares achaflanados. La
fachada, consta de un pórtico de ingreso formado por tres arcos de medio punto flanqueado por dos torres. En la hornacina
alta, es interesante el grupo escultórico que representa a Santiago Matamoros.
Por otra parte, el conjunto fue enriquecido con la construcción en el ángulo
nororiental del convento de una bella sacristía -conocida como la de los
caballeros-, y que fue realizada por Francisco Moradillo en 1746 y 1753 como
encargo del rey Fernando VI.
Por último, decir que las dependencias del convento -que durante más de un siglo
no fueron otra cosa que un conjunto de casas alrededor de la iglesia- fueron
reorganizadas por Francisco Sabatini en 1773, quien le confirió su aspecto
actual.
Convento de San Ildefonso de las Trinitarias Descalzas.-
Calle de Lope de Vega, 18.
Fue fundado en 1609 por doña Francisca Gaitán Romero, hija de Julián Romero,
capitán de los ejércitos de Felipe II en Flandes, y para este propósito hizo
venir a Madrid a unas religiosas trinitarias del convento de Santa Úrsula de
Toledo. Tras intentar establecerlas en la calle Mayor, en 1612 las religiosas se
instalaron en su emplazamiento actual, sobre unas casas de su propiedad en la
entonces calle Cantarranas. Doña Francisca se desvinculó totalmente del
convento, que cayó bajo la protección de doña María de Villena y Melo,
marquesa de la Laguna y dama de la Casa de Braganza.
En 1639, se decide reformar el edificio y se planea construir de nuevo la
iglesia y el claustro, por lo que las religiosas se
trasladaron a una casa en la calle del Humilladero. Debido a la guerra con
Portugal el edificio actual no pudo ser construido hasta 1673. De la dirección
de las obras se encargó el arquitecto Marcos López, y desde 1693 y hasta su
conclusión en 1698 , José de Arroyo.
El edificio es sencillo y austero. Su iglesia es de reducidas dimensiones y se
levanta sobre una planta de cruz latina. Su parte exterior es igualmente
sencilla, pues su fachada principal está compuesta por dos fajas de piedra
laterales, por un frontispicio triangular en el remate y tres arcos de ingreso
de medio punto en el centro, con la única decoración de un bajo relieve y los
escudos de armas de los marqueses de la Laguna. Declarado monumento nacional en
1921, ha sido restaurado por la Real Academia Española en 1869 y 1939.
Por otra parte, en la fachada se puede ver una lápida conmemorativa con el busto
de Miguel de Cervantes Saavedra, quien recibió sepultura en este convento el 23
de Abril de 1616, y cuyos restos se perdieron posteriormente.
Convento de las Salesas Nuevo.-
Calle de San Bernardo,
72.
Situado en la calle de San Bernardo, se
trata del segundo monasterio que las religiosas de la Orden de San Francisco de
Sales abrieron en Madrid tras su establecimiento en la ciudad en 1748; por esta
razón, este segundo monasterio es conocido por el nombre de las `Salesas
Nuevas`.
El convento, fue fundado en 1798 por doña María Luisa Centurión y Velasco,
marquesa viuda de Villena y Estepa, sobre unas casas de su propiedad.
En cuanto al edificio, durante mucho tiempo se desconoció su autor y su fecha de
construcción, pero recientes publicaciones lo adjudican al arquitecto neoclásico
Manuel Bradi, quien supuestamente lo construyó entre 1798 y 1801. La iglesia,
que en palabras de Madoz es pequeña pero linda, consta de un salón rectangular
sin capillas. La fachada, por su parte, presenta cuatro pilastras toscanas de
granito sobre un zócalo, sobre las que se sitúa un frontispicio triangular.
Encima de la puerta, decorada con un frontón semicircular, se sitúa un relieve
que representa a San Francisco de Sales fundando la orden junto con Santa Juana
Fremiot.
En 1836 con motivo de la exclaustración, el convento fue
transformado en edificio de la Universidad Central, trasladándose las religiosas
a las Salesas Reales, en donde estuvieron hasta que en 1843, la Universidad se
trasladó al antiguo Noviciado de jesuitas, por lo que pudieron regresar a su
antiguo convento.

Monasterio de las Salesas Reales Actual.-
Calle de
Santa Engracia, 18.
El Monasterio Real de la Visitación de Nuestra Señora, de monjas de la orden de
San Francisco de Sales, más conocido con el nombre de las Salesas Reales, fue
fundado en 1748 por la reina doña Bárbara de Braganza, mujer de Fernando VI,
para la educación de niñas nobles. Inicialmente estuvieron en el beaterio de San
José y posteriormente en la casa de don Juan Brancacho en el Prado Viejo. En
1757 se acabó la nueva sede del monasterio, obra de los arquitectos Francisco
Carlier y Francisco Moradillo.
El 28 de Octubre de 1870 se firmó el decreto de exclaustración y el convento se
transformó en Palacio de Justicia por obra del arquitecto Ruiz de Salces,
mientras que la iglesia se convirtió posteriormente en la parroquia de Santa
Bárbara.
Tras la exclaustración, las monjas pasaron a establecerse en el Monasterio de
las Salesas Nuevas en la calle San Bernardo, hasta que en 1880 se trasladaron a
un edificio nuevo en la calle Santa Engracia obra del arquitecto Francisco de
Cubas sobre un proyecto de Federico Aparici, donde permanecen en la actualidad. |