 Templo de la Buena Dicha.-
Calle de Silva, 25.
En 1594 se va a fundar el Hospital de la Buena Dicha, dedicado a Nuestra Señora
de la Concepción. El hospital, que dependía de la parroquia y monasterio de San
Martín, fue fundado en la calle Silva por su abad, Fray Sebastián Villoslada
para atender a doce pobres de la parroquia. Para su cometido se instituyó una
hermandad de misericordia dirigida por doce sacerdotes y sesenta y dos seglares.
A finales del siglo XIX, tanto la iglesia como el hospital fueron derribados. El
edificio actual, que fue construido por el arquitecto Francisco García Nava
entre 1916 y 1917, continúa la tradición del anterior.
En cuanto al edificio, el exterior destaca por la mezcla de estilos gótico,
mudéjar e incluso nazarí. En el interior es interesante la capilla de la Virgen
de la Misericordia, donde se encuentra un grupo escultórico realizado en la
primera mitad del siglo XVII.

Capilla del Niño del Remedio.-
Calle de los Donados, 6.
Fue construida en 1917 sobre el solar de la antigua iglesia del Hospital de
Santa Catalina de los Donados, fundado en 1460 por Pedro Fernández de Lorca,
tesorero del rey Juan II y secretario de Enrique IV, con la función de atender a
doce hombres ancianos inválidos.
El nombre de “donados” le viene de la vestimenta que llevaban los doce ancianos,
y que era la destinada a las personas que habiendo entrado en una orden
religiosa no habían profesado. Estuvo bajo el patronato del prior de San
Jerónimo del Escorial.
El Hospital estuvo en funcionamiento hasta que en 1856 fue transformado en
Hospital de Ciegos dependiente de la beneficencia provincial, trasladándose en
1889 a Vista Alegre.
Demolido el 24 de Diciembre de 1893, en su lugar se construyó en 1917 el
oratorio actual, una pequeña capilla compuesta de tres cuerpos. En su interior
se encuentra la imagen del Santo Niño del Remedio, una talla muy venerada por
los fieles durante la celebración de la nochebuena, pues es costumbre
depositarla en una cuna para su adoración.

Oratorio del Caballero de Gracia.-Calle
del Caballero de Gracia, 5.
Fue construido en 1654 por iniciativa de la Congregación de
Esclavos del Santísimo Sacramento, cofradía fundada uno años
antes por el célebre sacerdote italiano Jacobo Trenci,
apodado el "Caballero de Gracia", y de quien el edificio ha
tomado su nombre.
Arruinado el primitivo oratorio a mediados del siglo XVIII,
el edificio actual fue realizado entre 1786 y 1795 por el
arquitecto Juan de Villanueva, destacando en su interior una
doble fila de columnas corintias que soportan una bóveda de
cañón decorada a gallones.
La portada es sencilla, fue construida en 1832 por el
escultor José Tomás, y lo que más destaca es una
representación de la Última Cena que imita el célebre
“Cenácolo” de Leonardo da Vinci.
Con motivo de las obras de la Gran Vía se produjo la
apertura de la fachada norte del oratorio, obra del
arquitecto Carlos de Luque entre 1911 y 1916. Posteriormente
el edificio fue restaurado por Fernando Chueca Goitia. |