Cafes Madrileños
El Parnasillo.- Calle del Príncipe, 33
El Parnasillo fue la tertulia montada en el Café del Príncipe, situado en el centro histórico de Madrid, en la calle del mismo nombre y al lado del Teatro Español, antiguo corral del Príncipe. Se hizo famosa por haber sido lugar de encuentro a partir de 1829 de los escritores pertenecientes al Romanticismo, como José de Espronceda, Ventura de la Vega, Patricio de la Escosura, Mariano José de Larra, Ramón Mesonero Romanos; los dramaturgos Juan Eugenio Hartzenbusch, José Zorrilla, el poeta Enrique Gil y Carrasco; oradores como Fermín Caballero, Bravo Murillo, Juan Donoso Cortés; pintores como Madrazo, Rivera, Villamil,  y tantos otros. Allí acudían el empresario teatral Juan Grimaldi y numerosos actores y los jóvenes literatos intentaban "colocarles" sus creaciones.
Larra lo describió como "reducido, puerco y opaco". Mesonero dijo también algo parecido: "de todos los cafés existentes en Madrid por los años 1830 y 31, el más destartalado, sombrío y solitario era, sin duda alguna, el situado en la planta baja de la casita contigua al teatro del Príncipe".
Estas palabras, salidas de la pluma de Mesonero Romanos, son una muestra de la fama que tuvieron las tertulias del café de la calle Príncipe a finales del reinado de Fernando VII, obteniendo la preferencia de los jóvenes poetas, literatos, artistas y aficionados.. Es la época de la transición del absolutismo al liberalismo, del primer Romanticismo... No es difícil imaginar que los jóvenes escritores que lo frecuentaban decidieran bautizarlo El Parnasillo en honor al monte Parnaso.
Gran Café de Gijón.- Paseo de Recoletos, 21                                                Sito en el muy madrileño Paseo de Recoletos, zona de prestigio social y económico, el café Gijón fue fundado por un asturiano: don Gumersindo García en 1888. En 1913 lo vendía con la condición de que no dejara de ser café ni se cambiara su nombre, que él había puesto en honor a su ciudad natal.
El Gijón alcanzó nuevo esplendor entre los años 40 y hacia los años 60, cuando la mayoría de los tradicionales cafés habían ya desaparecido. Al Gijón le hicieron famoso las tertulias de los intelectuales de posguerra (por allí dicen que se podía encontrar a escritores como Camilo José Cela, Alejandro Casona, E. Jardiel Poncela y un largo etcétera que con el tiempo iría cambiando en algunos nombres). También se dieron allí reuniones y citas de corte moderno en las que ya participaba la mujer, así como las cenas de madrugada, que seguían a los estrenos teatrales y otros eventos culturales.

Declarado " Gran Café de la historia de España" por todas las ideologías, artistas y escritores, con sus 109 años de historia, el Café Gijón sigue siendo el mejor exponente de la cultura en Madrid."El tiempo es el espacio entre nuestros recuerdos".
Chocolatería de San Ginés.-
Pasadizo de San Ginés, 5

En uno de los pasadizos más antiguos de Madrid se fundó esta casa en 1890, aprovechando el local que antes ocupaba un mesón y hospedería. Su ubicación junto al Teatro Eslava y su apertura hasta altas horas de la noche le han proporcionado durante muchos años una numerosa clientela que tomó por costumbre ir a degustar su chocolate con churros después de cada función. Hoy en día sigue siendo un local muy frecuentado y es considerado como uno de los establecimientos más tradicionales del ramo, ya que aunque se han realizado algunas reformas todavía se conserva parte de su decoración y antiguo mobiliario -mostrador y mesas de mármol, reloj de pared.

Café Comercial.-  Glorieta de Bilbao, 7
Este café abrió sus puertas en 1898 para una clientela constituida por intelectuales, políticos, cómicos y funcionarios, que pasaban su tiempo entre el café, el licor y las tertulias que trataban aspectos de la vida finisecular de Madrid, de la crisis política que había traído consigo el desastre colonial y de las renovadas ilusiones que no llegó a traer el regeneracionismo.
En 1903 fue adquirido por la familia Contreras y siguiendo los dictados de las nuevas modas introdujeron, junto a los servicios propios del café y la chocolatería, espectáculos y entretenimientos que amenizaban músicos y solistas.
En 1953 se realizó la única reforma importante del local, consistente en obras de saneamiento y en la sustitución de los antiguos divanes y espejos del techado por decoraciones en madera más actuales. También desaparecieron el estrado para la música y una vieja escalera de caracol. Estos cambios no alteraron el buen funcionamiento del café, que durante los años de la posguerra siguió acogiendo entre su clientela a profesionales liberales, intelectuales, estudiantes y periodistas hasta altas horas de la madrugada.
Café Central.- Plaza del Angel, 10

Cerca del corazón del bohemio barrio de las Letras (Huertas), y la popular plaza de Santa Ana, el café Central se puede considerar como la Catedral del Jazz en Madrid.

Buen lugar para tomar café, copas y ver excelentes actuaciones, rodeado de un buen ambiente y gente de todas edades con gustos afines.

Inaugurado en Agosto de 1982 por unos "jóvenes" amigos que alquilaron un hermoso local con grandes ventanales a la Plaza del Ángel, local que había sido una de las mejores tiendas de Madrid de cristales, marcos, espejos, vidrieras... del siglo pasado (abrió en 1908 y en 1981 cerraron su actividad).

Desde entonces se ubica alli el Café Central.

Café Acuarela.- Calle Gravina, 10

Un local ya clásico del céntrico barrio de Chueca. Una decoración ecléctica (aunque lo oriental prevalece) que llama la atención, da la bienvenida a un lugar tranquilo, acogedor, relajado, coqueto e íntimo. La estatua policromada de un ángel con un sexo bien evidente es su seña de identidad.

Al lado de la plaza de Chueca, este antiguo anticuario combina un espacio oriental abarrotado de muebles con una estupenda cristalera-escaparate donde se puede ver pasar la bella fauna de Chueca.

Música tranquila, por las tardes, y más movida, por las noches. Amplia variedad de tés y cafés, copas y cócteles como la caipiriña o la piña colada son la excusa para disfrutar de un local peculiar.

Café del Nuncio.-  
Calle del Nuncio, 12

Sin condición ni edad, se dan cita lo bohemio y variopinto en este clásico del Madrid de los Austrias.

Cafés, cócteles e incluso la opción de la horchata para todos los que buscan un ambiente relajado. En verano abre su terraza en las escalinatas de la calle Segovia, una cita imprescindible cuando comienza el buen tiempo. Muy apropiado también para las sobremesas.

La decoración es de lo más agradable, el sitio tranquilo y ofrece la oportunidad de degustar autentico licor de madroño y unos pastelitos de madroño deliciosos.


Café Reporter.- Calle Fucar, 6                                                                                         Cafe "La Querencia".- Calle Lope de Vega, 16

        
                   Café Botillería Manuela.-                                Café - Taberna Tirso de Molina.-
                             Calle San Vicente Ferrer, 29                                                              Plaza de Tirso de Molina