Alcazar de Segovia

Ya en el siglo XI existía una fortaleza en Segovia, construida por los califas cordobeses, donde se levantaría el Alcázar. Alfonso X la ampliaría, adaptando la construcción siempre al espolón sobre la confluencia de los ríos Eresma y Clamores. Terminado por los Trastamaras en el siglo XV. Fue destruido por un incendio en 1862 y reconstruido en 1882.

La construcción alargada ha condicionado la existencia de dos patios, uno tras la torre de Juan II, la torre sobre la puerta de entrada, y otro ante la torre del homenaje.

Felipe II hizo cubrir de pizarra toda la techumbre del alcázar por emplomadores ingleses y flamencos.

Este alcázar ha cobijado a casi todos los reyes de Castilla, fue prisión del Estado hasta que Carlos III la destinó a academia de artillería, y en 1890 se instaló en él, el Archivo general de Guerra.