Castillo de Castilnovo (Segovia)

En Villafranca del Condado, a ocho kilómetros de la ciudad segoviana de Sepúlveda, y en medio de extensos bosques, se levanta el castillo de Castilnovo, Siglos XIV-XVI.

Es de planta cuadrada y tiene un gran patio central.

El conjunto del castillo que está rodeado de barbacanas, consta de seis torres unidas por lienzos de poca extensión. Algunas son redondas, otras rectangulares y todas tienen ajimeces de ladrillo en arco de herradura apuntado. Artísticas almenas coronan parte de los lienzos y las torres.

El interior está totalmente reconstruido. Su historia es milenaria.

Sobre una fortaleza árabe del siglo VIII, los reyes de Aragón levantaron este castillo que sucesivamente perteneció a Don Álvaro de Luna, a la familia Stúñiga, a los duques de Frías y a los Reyes Católicos. Estos se alojaban en él en sus viajes desde Segovia a Burgos.

En el siglo XVI alojó a los hijos del rey de Francia, Francisco I, como rehenes, tras la batalla de Pavía. En el siglo XIX fue ampliamente restaurado por el pintor José Galofre, secretario de honor de la reina Isabel II.