Castillo de Atienza

Las ruinas del castillo de Atienza (Guadalajara) construido en el siglo XII sobre un peñón de 200 metros de altura, dominan, desde la cumbre del elevado y estrecho cerro en que se asienta la población del mismo nombre. Su planta se adapta a las características de la cima, alargada, y en sus dos extremos se alzan dos torres cuadrilongas.

La torre situada al Sur está dividida en pisos mediante bóvedas, y tiene una escalera interior empotrada en el muro.
La entrada está en el ala Norte. El núcleo del castillo estaba defendido por dos órdenes de murallas, la inferior de las cuales presentaba tres puertas, con la principal de ellas defendida por torreones y provista de puente levadizo.

Su origen debe de ser árabe, si bien puede basarse en fortificaciones anteriores. Tuvo papel destacado en las luchas de la reconquista. Fue conquistado por los castellanos en el año 1085, cuando Alfonso VI tomó Toledo. Enrique IV lo donó a Beltran de las Cuevas y con posterioridad sirvió en ocasiones como prisión del Estado.