La espía que me amó (1977)

 

Ficha Técnica

Director: Lewis Gilbert
Guión: Christopher Wood y Richard Maibaum
Música: Marvin Hamlisch
Canción del título: interpretada por Carly Simon
Montaje: John Glenn
Fotografía: Claude Renoir
Asesor artístico: Ken Adam
Productor asociado: William P. Cartlidge
Productor: Albert R. Broccoli

Reparto

Roger Moore (James Bond), Barbara Bach (Mayor Anya Amasova), Curt Jurgens (Karl Stromberg), Richard Kiel (Tiburón), Caroline Munro (Naomi); Walter Gotell (General Gogol), Geoffrey Keen (Ministro de Defensa), Bernard Lee (M), Desmond Llewelyn (Q), Lois Maxwell (Miss Moneypenny), George Baker (Capitán Benson), Michael Billington (Sergei Barsov), Olga Bisera (Felicca), Edward de Souza (Jeque Hosein), Vernon Dobtcheff (Max Kalba), Valerie Leon (recepcionista del hotel), Sydney Tafler (Capitán del Liparus), Nadim Sawalha (Fekkesh), Eva Rueber-Staier (Rublevitch), Robert Brown (Almirante Hargreaves), Marilyn Galsworthy (ayudante de Stromberg), Milton Reid (Sandor), Cyril Shaps (Bechman), Milo Sperber (Markovitz), Albert Moses (camarero)

Barbara Bach como Anya Amasova

Caroline Munro como Naomi

Geoffrey Keen como Ministro de Defensa

Curt Jurgens como Karl Stromberg

Desmond Llewelyn como Q

Argumento

Dos submarinos nucleares, uno británico y otro soviético, son objeto de una misteriosa desaparición. El Servicio Secreto Británico ha conseguido un informe confidencial que demuestra que una potencia u organización desconocida ha descubierto las rutas de ambos navíos y se ha apoderado de ellos.

Los gobiernos de Inglaterra y la Unión Soviética unen sus esfuerzos para lograr descubrir al culpable y asignan la misión a 007 y a la Mayor Anya Amasova. Ambos agentes consiguen localizar al sospechoso, un biólogo llamado Karl Stromberg.

Bond y Amasova son capturados por Stromberg, y descubren que éste se propone utilizar los proyectiles nucleares con los que están armados los submarinos secuestrados para destruir el mundo, empezando por Nueva York y Moscú para, una vez haya arrasado el planeta, poner en marcha un plan que le convertirá en dueño de un nuevo mundo.